Han pasado más de dos décadas desde que el grupo Angelini, a través de Empresas Copec, inició el camino para recuperar uno de los terrenos industriales más emblemáticos y contaminados de Viña del Mar: Las Salinas. Hoy, con el reciente fallo de la Corte Suprema, se despeja definitivamente la ruta para un ambicioso proyecto de regeneración urbana, medioambiental y social que promete cambiar el rostro del borde costero viñamarino.

Un fallo que cierra un ciclo de incertidumbre

La noticia fue confirmada por la propia Inmobiliaria Las Salinas: la Tercera Sala del máximo tribunal rechazó los últimos recursos pendientes, dando por finalizada cualquier objeción legal contra la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) que autoriza la remediación del terreno. Esto implica que, tras más de 20 años de tramitaciones, el proyecto puede finalmente avanzar sin trabas judiciales.

Para muchos, este fallo representa más que una simple resolución administrativa. Es el punto final a un prolongado proceso de evaluación ambiental y social que mantuvo en vilo a vecinos, autoridades, urbanistas y empresas.

Un terreno con historia… y cicatrices

Ubicadas en el corazón del borde costero de Viña, las 16 hectáreas de Las Salinas fueron durante casi un siglo el sitio de operaciones petroquímicas y de almacenamiento de combustibles. Su desuso desde 2003 dejó una cicatriz urbana y ambiental que, hasta ahora, parecía difícil de curar.

En cifras, la inversión comprometida supera los 1.000 millones de dólares, lo que la convierte en una de las operaciones de regeneración urbana más grandes de Chile. Y no es solo por la magnitud económica: el desafío técnico de limpiar el subsuelo sin afectar al entorno urbano ni marino fue clave en las discusiones.

¿Qué se construirá en Las Salinas?

El plan maestro, ligado al grupo Angelini, contempla una mixtura de usos: viviendas, hoteles, centros de convenciones y espacios públicos, integrados bajo un modelo de desarrollo sostenible y de largo plazo. No se trata solo de levantar torres, sino de dar vida a un nuevo barrio costero, con vocación urbana y abierta a la comunidad.

Ricardo Labarca, gerente general de Inmobiliaria Las Salinas, destacó que el anuncio fue recibido con aplausos por parte del público especializado durante la reciente Expo Real Estate en Santiago. El mensaje fue claro: se reactiva un proyecto largamente esperado por inversionistas y por la ciudad.

La visión de Daniel García Home

Desde nuestra perspectiva como corredores de propiedades, esta noticia marca un hito para el mercado inmobiliario del litoral central. La certeza jurídica que entrega la Corte Suprema no solo impulsa la valorización del entorno inmediato, sino que reaviva el interés por proyectos de alta complejidad y largo plazo, donde la recuperación ambiental y la regeneración urbana pueden ir de la mano.

Viña del Mar, golpeada por episodios recientes como los incendios forestales y la presión urbana descontrolada, necesita ejemplos como este. Las Salinas puede convertirse en un modelo de cómo rehacer ciudad sobre terrenos postindustriales, sin renunciar al valor patrimonial, social ni ambiental.

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